jueves, 27 de diciembre de 2012

El poder de la mente

El poder de la mente
Consultora y Coach Aurora Peña
La mente humana siempre ha sido tan misteriosa y fascinante como cualquier cosa en nuestro universo. En los últimos tiempos, la investigación dirigida a los asuntos de la mente se ha convertido en un tema importante de la ciencia experimental. Con este enfoque científico, hemos descubierto lo siguiente: los procesos mentales, conectados a las experiencias emocionales, tienen un efecto en la salud y la enfermedad.
            A medida que el siglo XX llegaba a su fin, asimilamos la existencia de una conexión entre lo que sucede en nuestras mentes y la forma en que los pensamientos y emociones afectan nuestros cuerpos. Gran parte de nuestras enfermedades graves, se cree, tienen la influencia de factores mentales y emocionales. Algunas investigaciones recientes sobre la salud y el bienestar discuten cómo podemos utilizar nuestras mentes mediante técnicas de visualización para luchar contra la enfermedad.
Debemos recordar que nuestras mentes son el centro de un complejo sistema nervioso. Tenemos redes de células nerviosas -denominadas redes neuronales- que se extienden en todo nuestro cuerpo y que conectan cada tejido a nuestro cerebro. Impulsos eléctricos, a velocidades muy altas, pasan datos desde y hacia nuestras mentes.
Nuestra mente consta de dos partes, a saber: una consciente y otra inconsciente. La mayoría de nosotros estamos muy familiarizados con la mente consciente, ya que organiza y dirige nuestra vida exterior. Sin embargo, un número alarmante de nuestras decisiones que afectan a nuestra vida proceden en realidad de nuestro subconsciente. Este último, el inconsciente, es muy potente y posee muchas funciones.
Veamos algunas de las funciones del inconsciente. Para empezar, nuestro inconsciente actúa como un banco de memoria. Increíblemente, todo lo que hemos experimentado se almacena allí. Este sistema almacena en realidad una multitud de patrones de memoria que va a alimentar de información a la mente consciente cuando está activada.
El inconsciente también controla y regula las funciones involuntarias del cuerpo como la respiración, la circulación, el metabolismo, la digestión, el equilibrio hormonal, entre otras funciones. Otra función del inconsciente consiste en actuar como sede de todas nuestras emociones. Desde nuestras emociones se determinan la intensidad de nuestros deseos que, a su vez, afectan a nuestro comportamiento; por lo tanto, el comportamiento tiene un fuerte contenido emocional.
Además, la parte de la mente inconsciente corresponde al hogar de la imaginación. Incluso cuando no se utiliza, todos nosotros tenemos una imaginación activa que se puede usar para crear nuestros objetivos. De hecho, la visualización creativa es uno de los mayores secretos del éxito.
Nuestro inconsciente también lleva a cabo nuestra conducta habitual. A través de la utilización directa e indirecta del Coaching, la PNL, las Técnicas de Visualización, las herramientas de la Ley de la Atracción, entre otras herramientas, podemos desarrollar un sistema de reprogramación positiva del inconsciente que puede ser dirigido hacia la creación de nuestros objetivos. Y usted: ¿está listo para utilizar todas estas técnicas a su favor?
(La autora es economista, consultora de organizacion, certificada en PNL por John Grinder y certificada en Coaching Personal, Ejecutivo y Corporativo.)


jueves, 20 de diciembre de 2012

La psicología de la mujer en los negocios



La psicología de la mujer en los negocios


Dra. Yiara S. Blanco




"Yo quise ser como los hombres quisieran que yo fuese:


un intento de vida;


 un juego al escondite con mi ser.


Pero yo estaba hecha de presentes,


 y mis pies planos sobre la tierra promisora


no resistían caminar hacia atrás,


 y seguían adelante, adelante,


 burlando las cenizas para alcanzar el beso


de los senderos nuevos."


-Julia de Burgos (Yo misma fui mi ruta) 


   


Medio siglo después, nos vemos enfrentadas a las palabras memorables de la poeta puertorriqueña, Julia de Burgos.  Seguimos siendo nuestras rutas, continuamos forjándonos contra la marea, burlando el orden establecido y buscando nuevos senderos.  Llegar hasta esa encrucijada en el camino es el primer obstáculo por vencer, si tomamos en consideración que no caminamos solas y con las manos vacías; nos acompañan las mujeres idealizadas en nuestra mente y el bagaje sociocultural de nuestra raza.  


            De forma interesante, la mujer moderna carga con dos distintos equipajes, a saber; las tradiciones de la cultura y las exigencias del mundo actual. Esta paradoja, presentadas excelentemente en 1996 por dos escritoras y terapeutas, Rosa Gil y Carmen Vázquez, es el pan nuestro de cada día.  Madres, esposas, profesionales, hijas, hermanas son solamente algunos de los roles que definen a la mujer del siglo XXI en cualquier ámbito laboral, pero con mayor impacto en el mundo empresarial.



A partir del movimiento Post-Segunda Guerra Mundial, las mujeres del mundo encontraron opciones de trabajo, ocupación y empleo fuera del hogar, lo cual impulsó una redefinición de las expectativas tradicionales.  La incursión en mercados laborales como la banca, leyes, política, ciencias aplicadas, bienes raíces y prensa fue controvertible explícitamente y hoy día continúa siendo tema de discusión de modo tácito. Para desconstruir las polémicas implícitas, el interés en la educación progresiva y pedagogía feminista, su figura ha obtenido gran seguimiento en los círculos de reforma social, política y económica (Sadovnik & Semel, 2002). Las mujeres hemos entendido la importancia del zeitgeist; toda vez, continuamos el desarrollo de destrezas y estilos de liderazgo que impacten las bases de la filosofía del mundo empresarial para el bien de futuras generaciones de mujeres.


La mujer es agente de cambio por naturaleza biológica.  La habilidad de ser co-creadoras de vida nos facilita sobrevivir la marejada de transformaciones que definen el mundo de los negocios. El concepto mujer se ha identificado, erróneamente, con debilidad y falta de visión en el mundo empresarial.  No obstante, lo que se cataloga como debilidad y falta de visión no es otra cosa que el papel de co-creadora que busca consenso para evitar la anihilación de la especie o en el peor de los casos, el de la empresa.  El pensamiento independiente y la reforma al ideal colectivo tradicional es la carta de triunfo en las negociaciones.  La habilidad de establecer puntos de vista de modo asertivo y reconocer en qué momentos es requerido tener “piel dura” para conseguir el cierre de un contrato son el resultado del bagaje de crianza cultural donde se nos exigía reconocer y cubrir las necesidades de los demás, antes de que fueran expresadas.  Las mujeres traemos a la mesa de negociación la innovación de un balance entre vida personal y vida de trabajo fuera del hogar.  A diario rompemos con ideas discriminatorias, esto al sentar pautas en políticas públicas relacionadas con sueldos equiparables, igualdad de oportunidad de empleos y extinción de roles sexualizados  en el área laboral. Somos la fuerza transformadora del mundo empresarial del nuevo milenio.


La  responsabilidad de ser revolucionarias paradigmáticas llega con una advertencia: aquella de mantener la visión de quienes somos cuando no estamos en la función de mujer de negocios.  No debemos obviar la carga que tiene sobre nosotras el discurso milenario del rol de mujer, la cual se entrega a todos y se pierde a sí misma en el cumplimiento de sus deberes; la que se define, únicamente, a base de sus acciones, tareas y su lenguaje, y en el torbellino de actividad y horarios -en muchas ocasiones- se pierde la esencia de “La Mujer”.  Hemos de incorporar y exigir un tiempo especial -aunque sean tan sólo 60 minutos a la semana- para encontrarnos con nosotras mismas, sin sentirnos culpables por ese tiempo no regulado por listas, horarios o agendas.   


Nos encontramos en el umbral de una era de redefinición.  Un momento histórico donde las mujeres del mundo deciden establecer límites, mientras salen al encuentro de sus sueños y se abrazan con la mujer atrapada entre las exigencias.  En este momento de redefinición, escogemos con qué quedarnos  y qué desechamos.  Hacemos una lista de los sueños que dejamos en pausa al comenzar a ser de los demás y cuáles son viables para completar hoy día.  


Que quede claro: esto no es un grito de guerra, esto no es una hoguera para el género masculino: esto es un despertar, una negociación con nosotras mismas.  El proceso de aprendizaje termina el día en que nuestro cuerpo deja de vivir.  Tomemos pues, un tiempo para admirar la evolución de la mujer que somos y las mujeres que estamos criando.  Tiempo para sanar las heridas, analizar las enseñanzas aprendidas y dejar huella en nuestro mundo laboral. Tiempo para comenzar a narrar nuestra nueva historia.


(La autora es profesora universitaria; colaboradora de la empresa puertorriqueña H.E. Educational Training & Professional Development Center y psicóloga clínica licenciada en Puerto Rico.  Obtuvo su grado doctoral en Psicología Clínica de la Escuela de Medicina de Ponce, Puerto Rico; actualmente se desempeña como Asociada Post-Doctoral en Psicología Clínica Multicultural en Centros de Salud y Cuidado Primario en el Departamento de Psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut.)


sábado, 15 de diciembre de 2012

Liderazgo: 12 facetas de la inteligencia emocional


Una piedra preciosa valiosa tiene muchas facetas, cada una finamente pulida. Para ser un líder de valor, igualmente se necesitan una serie de capacidades cuidadosamente afinadas. Para algunas personas, estos atributos caen en dos categorías. En primer lugar, la técnica (o índice de inteligencia impulsada por el Cociente Intelectual CI), por ejemplo, la experiencia profesional, conocimiento del mercado, perspicacia financiera o de capacidad de análisis. En segundo lugar, interpersonales (o Inteligencia Emocional IE) como mostrar empatía, escuchar bien, ser auto-consciente, el desarrollo de colaboradores y sucesores y la creación de equipos. Con respecto a esto último, a continuación hay una lista de 12 acciones IE. ¿Por qué no evaluar en una lista lo que mejor que mejor saben hacer los colaboradores, a través de su propia evaluación. Y planear lo que vas a hacer para la mejora de este colaborador.
  1. Trata a las personas por igual - no tener favoritos.
  2. Elogiar el buen trabajo en público – y no solo en privado.
  3. Compartir la información - tanto como sea posible.
  4. Hacer que cada persona se sienta útil - y parte del equipo.
  5. Confiar en los otros para hacer el trabajo - y fomentar su creatividad.
  6. Generar la cooperación - y no rivalidad.
  7. Ser flexibles - que la gente pueda responder a las necesidades y no sólo hacer un trabajoRutinario.
  8.  Evitar demasiados detalles.
  9. Mantener la puerta abierta - y ser accesible y disponible.
  10. Caminar alrededor y hablar con la gente - y escuchar lo que dicen.
  11. Desarrollar sucesores para su cargo - no buscar convertirse en imprescindible.
  12. Creer en la importancia de lo que cada uno hace - pero no en su propia importancia.
Por casualidad, esta semana, me encontré con un buen amigo, un colega de la universidad. Esta es sólo nuestra segunda reunión desde entonces. Ha tenido una buena carrera como ingeniero consultor en el Reino Unido, luego Australia y ahora Asia. Hablamos de música (desde que nos conocimos en una ópera), pero también hablamos sobre el liderazgo. Le pregunté que valoraba el como principal en el liderazgo y me dijo que por encima de todo, la humildad profunda acerca de ser un líder.Hay espacio para los libros y teorías. Pero es difícil de superar la experiencia práctica de aprendizaje de los demás y perfeccionar sus habilidades en unas pocas décadas de experiencia laboral. Supera los supuestos académicos (ya veces la arrogancia) y reemplaza estos con la sabiduría del mundo real.
Tim Pascoe trabaja Formación en Liderazgo en EE.UU. Ha trabajado por más de 40 años con CEO de Europa, EE.UU. y Australia.
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