viernes, 27 de septiembre de 2013

La palabra ‘mágica’ para ganar dinero

La diferencia entre las personas que ganan dinero ylas que no ganan dinero reside en una variable, y esa variable tiene nombre y se llama Apalancamiento.
El Apalancamiento no es otra cosa que conseguir ‘mucho’ con ‘poco’. Por eso, el Apalancamiento es poder. David (el niño) consiguió derrotar a Goliat (el todopoderoso gigante) porque supo utilizar el Apalancamiento.

El Apalancamiento puede adquirir múltiples formas. Sólo te apunto algunas:

1. TOP: Tiempo de Otras Personas. Un empresario, a menudo, lo que compra es tiempo. Si trabajas para un tercero (ya seas por cuenta ajena/empleado o propia/freelance), entonces tú eres el ‘factor palanca’ de alguien. Otros están utilizando tu tiempo (y otras cosas = conocimiento) a cambio de un precio (salario) para ganar el diferencial entre el precio de coste y el precio de venta. Se están apalancando en ti. En tu caso tus ingresos dependen exclusivamente de tu esfuerzo, y eso tiene muchos límites. Robert Kiyosaki (@therealkiyosaki) lo expresa así: «Si estás trabajando no tienes tiempo de ganar dinero».

2. ROP: Redes de Otras Personas. Ya lo he explicado en otra ocasión, pero el Marketing de Afiliación (Venta de productos a través de terceros: webs y blogs) tiene tanto éxito porque utiliza las redes de otros. Lo hacen mucha firmas: Amazon, Casa del Libro, FNAC, Lastminute, Rumbo, Decathlon.... Además, es ideal porque es el sueño de todo empresario: pagar cien por cien variable sin costes fijos: Si vendes te llevas una comisión, si no vendes no te llevas nada. Imagínate que 100.000 personas venden productos a través de sus webs–blogs, y cada uno de ellos sólo vende 1 producto al día. El resultado no está nada mal: 100.000 productos vendidos sin invertir tiempo, energía ni estructura para lograrlo.

3. COP: Conocimiento de Otras Personas. Lo hemos dicho muchas veces: la autosuficiencia genera ineficiencia. Es el ‘mal del freelance’: querer saberlo todo y querer hacerlo todo; ir con la lengua fuera. La gente ‘referente’ busca dedicarse el cien por cien a su expertise, y el resto se buscan la vida para delegarlo, subcontratarlo o que lo hagan otros. Para ser un ‘referente’ hay que tener FOCO. La excelencia exige FOCO. Si pierdes el Foco, estás perdido. Tener éxito exige enfocarse al cien por cien. Y merece la pena, porque la diferencia entre ser un ‘referente’ y ser ‘bueno’, es la diferencia entre facturar mucho o simplemente facturar.

4. DOP. Dinero de Otras Personas. Sí, para ganar dinero no hace falta dinero, lo que hace falta es conseguirlo. De hecho, imagínate que consigues una hipoteca por el 80-90% del valor, alquilas esa casa, y pagas la hipoteca mensual con el alquiler. Estás apalancándote al 80-90%. Sin utilizar tu dinero, compras un inmueble gracias al arrendamiento.


5. NOP. Networking de Otras Personas. Todo el mundo sabe que si la vida es algo, la vida son relaciones. Lo importante, a menudo, no es lo que sabes sino a quién conoces. Conocer o no conocer a determinada gente es tener hilo directo a muchas cosas. Hay que tener siempre presente la conocida Teoría de los Seis Grados. Entre tú y cualquier persona del mundo, hay como máximo 6 nodos de diferencia. Puedes llegar a quien quieras. No intentes hacerlo tú todo sólo, aprovecha tus nodos, eso sí, buscando siempre relaciones win-win.

6. Productos apalancados. En los mercados financieros existen unos productos que están pensados exclusivamente para el Apalancamiento. Son el caso de los Productos Derivados: Opciones y Futuros. Imagínate que puedes invertir 9.000 euros pero sólo tienes que desembolsar 3.000 euros; entonces estás apalancado 1:3 (por cada euro estás invirtiendo 3). Si un día ganas el 5% de 9.000, esto es, 450 euros, como sólo has puesto 3.000 euros, la rentabilidad real es del 15%. Eso es el factor palanca: ‘mucho’ con ‘poco’.


7. Redes Sociales. La gran ventaja de las RRSS es que han permitido apalancarse de manera extraordinaria, salvaje diría yo, a mucha gente. Gracias a las RRSS hoy día mucha gente tiene visibilidad que de otro modo jamás hubiese tenido, y lo más importante, con un potencial de viralización alto. Hace algunos años, cuando uno publicaba un libro, la visibilidad venía por aparecer en prensa, radio o televisión; hoy se puede dar a conocer el trabajo a través de Twitter, Facebook, Google Plus, LinkedIn... y que a su vez otros actúen de ‘factor palanca’ (conseguir llegar a muchos a través de terceros) al compartir y difundir. El fenómeno de la viralización es uno de los grandes éxitos de las RRSS.


8. Entorno.  los límites no están en las personas, están en los entornos que crean limitaciones (mentales). El entorno es la tierra en la que cultivas; y hay tierras fértiles y tierras no fértiles. Estar en un entorno sano es, para la mí, el primer factor del éxito y apalancamiento. Lo hemos dicho: en entornos estimulantes, el talento se expande; en entornos tóxicos, el talento se contrae. Un mal entorno es como caminar por arenas movedizas, por mucho esfuerzo que se haga, los avances son limitados. Nadie es indiferente a lo que ve, lee o escucha, ten cuidado con quien te juntas. El problema de estar en un mal entorno es que te conduce al ‘lado oscuro’, como la marea, sin que te des cuenta. Te va llevando mar adentro sin ser consciente: todos somos producto de los pensamientos que nos rodean. Estar en un buen (mal) entorno es la diferencia entre crecimientos aritméticos o geométricos (esto es ‘mucho’ con ‘poco’).

9. Mentores. No existen las recetas pero sí principios que se repiten a lo largo del tiempo. No hay dos personas iguales, ni dos trayectorias iguales, pero sí principios muy útiles que te serán de gran ayuda. Hay mucha gente que se ha enfrentado a problemas, contradicciones, cruce de caminos como los tuyos y te pueden aportar inputs muy valiosos para seguir avanzando y hacerlo más rápido y no estancarte. Un mentor aporta Conocimientos, Experiencia y Dirección. Si lo intentas descubrir todo por tu cuenta, te llevará demasiado tiempo. Apaláncate en mentores.

Hay  muchas más, infinitas, pero en definitiva, el Apalancamiento es saber ver más allá de uno mismo, es saber que uno por sí solo no puede llegar muy lejos. Y ese es el gran pecado que comete mucha gente. Si quieres ganar dinero, el consejo es claro: No te levantes para trabajar, levántate para encontrar apalancamiento; o lo que es lo mismo, cuando te levantes de la cama cada mañana hazte esta pregunta: ¿Cómo puedo...

– HACER LO MISMO.

– PARA MÁS GENTE.

– CON MENOS COSTE (o más Apalancamiento): de tiempo, energía, dinero, etc.

En la medida que una persona hace del Apalancamiento una forma de pensar, su vida cambia para siempre. Evidentemente, todo el mundo se hace una pregunta: ¿Cuáles son los riesgos del Apalancamiento?


1. Abusar del Apalancamiento. Una tarjeta de crédito puede ser un instrumento maravilloso porque te permite apalancarte al financiarte ‘gratis’ durante un mes. Haces uso del dinero durante el mes y pagas al mes siguiente. Pero una tarjeta de crédito se convierte en una herramienta peligrosa cuando la utilizas mal: «Darle una tarjeta de crédito a determinadas personas es como darle una pistola cargada a un borracho». El problema no es la deuda es el mal uso (abuso) que se haga de ella.
2. Temer al Apalancamiento. Sí, es la otra cara de la moneda. No hacer nada porque se confunde ‘hacer uso’ con ‘hacer abuso’. Es lo más cómodo, es lo fácil, limitarse a la seguridad, al ‘miedo a perder’. Todo se resume en esto: Apalancarse puede tener riesgo pero no tiene por qué ser arriesgado. El riesgo es no saber lo que se hace.
El éxito, por tanto, no está en abusar ni en temer sino en respetar el Apalancamiento: «Trata todas tus deudas como si fuesen una pistola cargada»; con respeto, con mucho respeto, que no quiere decir Miedo. El miedo nos paraliza y nos hace movernos exclusivamente por la zona de confort; el miedo es lo que nos lleva a vivir vidas pequeñas y muy por debajo de nuestra potencial.
Pero el primer y más importante factor de Apalancamiento es tu mente y tus palabras. Tu mente dirige tu vida. Tu mente es tu principal activo. Ya sabes: si no controlas tu mente, no controlas tu vida. Dominar la mente es el primer secreto para el éxito y la felicidad, porque como se recoge en
Aprendiendo de los mejores (Alienta, 2013, 2ª edic.) con palabras de David J. Schwartz, «los pensamientos negativos son una especie de suicidio espiritual». Cada pensamiento es una inversión o un coste, te da poder o te lo quita; cada pensamiento es una bendición o una maldición; te eleva hacia arriba o te hunde hacia abajo.

Y tus palabras también son otro factor de Apalancamiento. Las palabras son un reflejo de nuestras Creencias –nuestro software interno– y, por tanto, un buen predictor de nuestro futuro. Escuchando la forma de hablar de una persona puedes saber su mentalidad, ya sea ganadora o perdedora. Porque una Creencia no es otra cosa que ‘una idea que damos por cierta –aunque sea falsa– y que nos domina’. Las dos frases más peligrosas que pueden salir de la boca de una persona son:  ‘No se puede’ o ‘Es imposible’. Como le gusta decir a nuestra amiga Eva Collado (@evacolladoduran) citando a Thomas Carlyle: «Aquellos que a menudo utilizan la palabra imposible tienen muy poca suerte en la vida». Lo hemos dicho muchas veces pero lo volvemos a repetir: el cerebro es un órgano buscador de soluciones, y cuando cree que algo ‘no se puede’ o ‘es imposible’, desactiva la búsqueda de alternativas: ¿qué sentido tiene dedicar tiempo, energía o esfuerzos a algo que ‘no se puede’ o ‘es imposible’? (ver post SAR o Sistema de Activación Reticular).
Para acabar, una última puntualización. No tienes que usar el factor Apalancamiento si no quieres. Este post es simplemente un ‘despertador’ escrito para aquellos que quieren ganar dinero (o más dinero), que es una opción –otra más– como cualquier otra en la vida. Si tú estás feliz con tu modo de vida, con tus ingresos tal y como son, entonces puedes pasar por alto este post, aunque la experiencia dice que la mayoría de la gente no está contenta con el ratio ‘ingresos/horas trabajo’ y con el ritmo y la carga de trabajo que lleva.

* En Libros de Management (@librosdemanagem) puedes ver Entrevista a Javier Fernández Aguado, autor del libro Egipto: escuela de directivos

Fuente: franciscoalcaide.com

 

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miércoles, 25 de septiembre de 2013

Adictos a las emociones

¿Qué es una adicción? El Dr. Joe Dispenza en la película “What the Bleep do we know”, nos dice que es algo que no podemos dejar o parar de hacer. Cuántas veces en nuestras vidas decimos: no vuelvo a hacer esto jamás. No vuelvo a gritarle ni pegarle a mi hijo, no vuelvo a comer desordenadamente, no vuelvo a beber alcohol de esta manera, no vuelvo a sufrir por un amor, no vuelvo a fumar, no vuelvo…… para encontrar que repetimos esta conducta incorrecta una y otra vez.
¿Qué nos hace estar atados a este ciclo de dolor y sufrimiento? La mente adicta. Además de volvernos adictos a una sustancia química, también nos volvemos adictos a los químicos que segrega nuestro cuerpo cuando siente una emoción.
En  ésta película el Dr. Dispenza explica que el cerebro está hecho de pequeñas células nerviosas llamadas neuronas.
Las neuronas tienen pequeñas ramas que se extienden  y conectan con otras neuronas para formar lo que se conoce como una red neuronal. En cada lugar donde se conectan se incuba un pensamiento o un recuerdo. Fisiológicamente las células nerviosas se extienden y conectan entre si y si algo se practica a diario y por tiempos prolongados las células nerviosas establecen una relación a largo plazo. Si te enfadas a diario, si te frustras, si sufres a diario, vas creando esa relación con otras células nerviosas que forman una identidad y se va formando el hábito o la adicción.
También el Dr, Dispenza nos explica que la heroína y nuestros químicos emocionales usan los mismos receptores en las células. De esta manera vemos que si podemos ser adictos a la heroína es fácil ser adictos a cualquier emoción.
Igualmente tenemos en nuestro cerebro, cerca del centro emocional del mismo, una pequeña glándula llamada hipotálamo que es la responsable de regular las actividades básicas del cuerpo como el hambre, la sed, el deseo sexual y la temperatura. En el hipotálamo hay pequeñas cadenas de proteínas llamadas péptidos que convertimos en neuropéptidos o neurohormonas que equivalen a nuestros estados emocionales diarios. Es como una mini fábrica donde se producen ciertas sustancias químicas que corresponden a ciertas emociones. El hipotálamo fabrica químicos para la ira, para la tristeza y hay una sustancia química para cada estado emocional que experimentamos. Cuando este químico llega a los diferentes centros o partes del cuerpo cada célula en nuestro cuerpo acoge este químico. De acuerdo a la Dra. Candace B. Pert (autora del libro“Molecules of Emotion”) cada célula tiene miles de receptores y cuando un péptido se conecta a una célula es como una llave que entra a una cerradura y se activa. Cuando repetimos una acción constantemente las células van creando una memoria y es por eso que atraemos situaciones –deseadas o no - a nuestras vidas para saciar el apetito bioquímico de las células y cubrir esa necesidad química.
El adicto siempre necesita un poco más de esta sensación o emoción para alcanzar el estado de euforia o la reacción química que busca. El Dr. Dispenza dice que en realidad su definición de adicción es muy simple y lo que significa es que si no puedes controlar tu estado emocional, eres adicto al mismo.
El Dr. Dispenza continúa diciendo que cada vez que se interrumpe el proceso de pensamiento que causa una respuesta química en el cuerpo las células nerviosas que están conectadas comienzan a romper su relación. Cuando comenzamos a interrumpir el patrón adicto, nuestras células van creando nuevas alianzas que permiten la modificación de la adicción a alguna emoción.
Cuando podemos reconocer que estamos adictos a la ira, al llanto, al miedo o la pena desmedida, cuando estamos adictos a alguna emoción la práctica constante y disciplinada de la meditación nos ayuda a observar nuestros pensamientos y a controlar la mente. Cuando meditamos somos el observador y estamos ayudando a nuestro cerebro a crear nuevas alianzas entre sus células y así poder liberarnos de las emociones adictivas.
Ma Prem Bhama es autora del libro La Llave de tu felicidad, Certificada como doctora en medicina Holística en el Clayton School of Holistic Medicine en el año 1997, bajo la tutela de la maestra Espiritual Shanti Ragyi. Más información en www.llavedetufelicidad.com
 
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viernes, 20 de septiembre de 2013

Las 3 E del Éxito

 

Todo el mundo quiere saber cuáles son las claves del éxito. Hay muchos aspectos claves para ello, y de hecho en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 2013, 2ª edición), hay un epígrafe exclusivo dedicado a aquellos diez rasgos que distinguen a las personas que consiguen metas.
Dicho esto, esos diferentes factores se pueden condensar, desde mi punto vista, en tres claves, que podrían venir a denominarse las 3 E de la ecuación del Éxito:

1. EDUCACIÓN

Sí, la formación es muy importante. Conocer la teoría es un gran factor ‘acelerador’ para dominar la práctica. Imagínate que tu sueño es ser conferenciante, dar charlas sobre tu especialidad por todo el mundo. Para ello es imprescindible saber hablar en público. Y saber hablar en público no es sólo soltar cosas por la boca, hay muchos detalles, incluso antes de empezar tu speech, que hay que conocer: audiencia, lugar donde darás la charla, medios técnicos, etc, etc, etc. Para ello, es importante leer libros, asistir a cursos, seminarios y talleres, contratar un coach para ello. Todas estas cosas te permiten identificar los key factors a tener en cuenta y dominar los fundamentos conceptuales. Estudiar lo que otros han investigado o han dejado por escrito fruto de su experiencia es enormemente útil; te da pistas y claves. Lo que poca gente sabe es que muchas veces falla la práctica porque no se domina la teoría. Saber los qués, cómos y porqués de las cosas ayuda de manera determinante a ejecutar con eficacia. En cualquier cosa a la que te dediques, no se trata de hacer cosas, sino de ser un referente, es lo que realmente merece la pena (ver post No se trata de ser bueno sino de ser un referente).

2. EXPERIENCIA

Sí, la experiencia es la clave de todo. Y lo hemos dicho muchas: No es posible aprender a andar en bicicleta leyendo un libro. Lo mismo pasa con el resto de cosas. La teoría facilita mucho las cosas, pero no es suficiente. Se necesitan más cosas que empaparse de la lectura de alguna temática; se necesita saltar al ruedo y equivocarse; o como se suele decir ‘es muy fácil ver los toros de la barrera’. No es lo mismo ensayar un discurso en casa cómodo, que enfrentarte a una audiencia. La teoría te da principios claves, pero no es la realidad; la realidad es más compleja. Sólo la experiencia es la que te da tablas y te hace anticipar muchas cosas y sentirse seguro en algo. Para ello hay que superar los miedos: ya sabes ‘siente miedo, pero hazlo de todas maneras’. Y luego, en el dominio de la Experiencia hay algo esencial: obtener Feed-Back muy honesto aunque con tacto. Tener alguien de mucha confianza que nos dice las cosas tal y como son, a calzón quitado. Para aprender no hay nada peor que tenerle miedo a la verdad. Si tienes a alguien cerca con espíritu crítico (y que te quiere de veras) y que te dice las cosas sin tapujos, tenlo siempre a tu lado. Poca gente se atreve a decir las cosas menos buenas y mucho menos con tacto. Saber dar feed-back es un arte, y como decía Ken Blanchard (@leaderchat), «es el desayuno de los campeones».

3. EFECTIVO

Educación + Experiencia tienen que dar como resultado = Efectivo. O dicho de otra manera: estás o no estás haciendo bien las cosas, cuando ganas dinero, cuando facturas. Tu éxito no depende de lo que ‘sabes hacer’ (Educación + Experiencia) sino de tu capacidad para traducir eso en un resultado tangible: Efectivo, o sea, de vender. Lo decía Peter Drucker: «La prueba de una innovación no es su novedad, ni su contenido científico, ni el ingenio de la idea... es su éxito en el mercado». Puedes ser muy bueno dando Talleres de Liderazgo o Inteligencia Emocional, pero primero, para impartirlo, hay que haberlo vendido, de haber seducido al mercado para que lo compre. Por tanto, siempre hay que tener puesta la gorra de vendedor: cómo diseñar nuevas alianzas y estrategias con terceros, cómo inventar nuevos canales de comercialización, cómo conseguir apalancarse en otros... Ser vendedor tiene mucho que ver con el networking y también con tener visibilidad, armar ruido y hacerse notar: lo que no se conoce, no existe. Muchos emprendedores cometen el siguiente error: ‘como lo que ofrezco es bueno todo el mundo querrá comprarlo’. Casi nunca sucede así, la venta hay que trabajársela, y mucho.

Si dominas estas 3 E, obtendrás la cuarta E de la ecuación: Éxito

                            ÉXITO = Educación + Experiencia + Efectivo

Publicado por FAH

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Asertividad en el Trabajo

El entorno y los ambientes laborales, implican cotidianamente retos, que tienen su origen en las interacciones personales entre los distintos trabajadores. No siempre es fácil hacer valer nuestros derechos, nuestros sentimientos o nuestras ideas ante los demás, y a veces resulta más difícil expresar nuestro criterio de modo claro y conciso. La conducta asertiva, se nos presenta como una herramienta básica para enfrentarnos a los desafíos del entorno laboral.

Existen muchas definiciones de asertividad, si bien una de las más conocidas sea la de L. Sánchez (2000), entendida como la "expresión directa de los propios sentimientos, deseos, derechos legítimos y opiniones sin amenazar o castigar a los demás y sin violar los derechos de esas personas", y quizá nos convenga enriquecerla con la aportación que hace Hernández (2003), añadiendo que "una conducta asertiva facilita un flujo adecuado de información en los grupos de trabajo y potencia la creación de más de una solución a los posibles problemas laborales que vayan surgiendo en el día a día". Como vemos, excede en mucho, lo que habitualmente entendemos por asertividad, que es “saber decir si o no”, ya que es algo más intenso y agudo, y tiene mucho que ver con otros factores personales.

Ser asertivo implica defender sin miedo el derecho personal a expresar las ideas y emociones personales, a utilizar nuestro tiempo y dinero como estimemos oportuno, sin necesidad de sentirse culpable por ello, el derecho a decidir si queremos o no ayudar a alguien, a preguntar sin vergüenza lo que necesitamos saber, a pedir ayuda cuando la necesitemos, y en definitiva, de acometer un sinfín de comportamientos de los que, en ocasiones, uno se siente incapaz como consecuencia de sus características débiles de carácter, o de la falta de ideales y objetivos, lo que deviene en una irremediable pérdida de autoestima.

En la empresa, cuando un trabajador se comporta asertivamente, es capaz de expresarse con serenidad y libertad a sus jefes, y plantearles sus inseguridades o las dificultades con las que se encuentra en su departamento. Un líder asertivo sabe dirigirse a sus subordinados, (algo que no siempre se hace bien) respetándoles y sabiendo gobernarlos, y siempre recogiendo sus pensamientos y proposiciones. Un líder asertivo no precisa de la agresividad, ni de las amenazas, el chantaje o el hostigamiento, para dirigir a sus subordinados.

El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, en su Nota Técnica de Prevención nº 667: “La conducta asertiva como habilidad social”, diferencia la conducta asertiva, de la agresiva y de la pasiva, y  dice que una conducta asertiva o socialmente hábil:Implica firmeza para utilizar los derechos, expresar los pensamientos, sentimientos y creencias de un modo directo, honesto y apropiado sin violar los derechos de los demás. Es la expresión directa de los propios sentimientos, deseos, derechos legítimos y opiniones sin amenazar o castigar a los demás y sin violar los derechos de esas personas. La aserción implica respeto hacia uno mismo al expresar necesidades propias y defender los propios derechos y respeto hacia los derechos y necesidades de las otras personas”.

En el mundo de la empresa, ha estado demasiado estimado el papel del directivo agresivo, en menoscabo del asertivo. El perfil del directivo agresivo está definido en las palabras que les dirigía a sus alumnos, de un Master Business Administration, un importante Directivo Bancario: ‹‹Cuando yo pregunto por las capacidades de alguien, y me dicen: “Tiene un excelente currículo”, “Es un magnífico profesional”, “tiene mucha experiencia”, yo siempre pregunto si tiene instinto. Por instinto entiendo las características que debe reunir quien está destinado a ejercer de líder en una organización de alto rendimiento. Instinto… y perdonadme que os lo diga, yo empleo la palabra un poco más completa… yo empleo la palabra: “instinto criminal” ››

En el lugar de trabajo, las relaciones con el entorno, son claves a la hora de determinar el grado de satisfacción que los trabajadores tienen en su puesto, y para ello, vencer las vergüenzas, los miedos, los temores, enfrentarse a los problemas derivados de tener un bajo auto concepto, van a ser pasos claros para romper con los bloqueos emocionales que nos impiden decir lo que queremos decir, o defender lo que queremos defender.

La citada Nota Técnica sitúa a la asertividad como una variable predictora del éxito en las organizaciones, ya que: “Una conducta asertiva facilita un flujo de información en los grupos de trabajo y potencia la creación de más de una solución a los posibles problemas laborales que vayan surgiendo, dichos problemas cuando surgen y son transmitidos de forma asertiva reciben diversas alternativas y puntos de vista permitiendo una resolución adecuada”.

Dionisio Contreras Casado
Educador Social. Experto en Drogodependencias. Formador de Inteligencia Emocional.

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viernes, 13 de septiembre de 2013

Construyendo desde la Vulnerabilidad

Me gustan mucho las conversaciones que se generan entorno a ideas que se comparten en la red. Para mí son como esas animadas tertulias de los cafés y además tienen la ventaja de que en cualquier momento puedes unirte a la conversación.
Julen y Amalio han protagonizado una de estas conversaciones en torno a una charla de Brené Brown. No he podido resistirme a la tentación de unirme a esta tertulia porque el video de Brené Brown es, sin duda, una de mis charlas TED preferidas.

Me gusta este video por dos motivos. Por lo que dice y por la coherencia entre lo que dice y lo que muestra.

El razonamiento al que llega Brené Brown, fruto de sus investigaciones, es para mí fascinante. En síntesis, nos dice que:

  • La conexión de la que nos habla Brené Brown da sentido y finalidad a nuestras vidas
  • La vergüenza, el miedo a “no estar a la altura”, es un sentimiento universal. Todos lo sentimos, y es por temor a no ser dignos de conexión
  • Para que exista conexión tendremos que aceptar nuestra vulnerabilidad y ser personas con el coraje de ser lo que realmente somos, personas que sienten compasión hacia ellas mismas primero, para ser amables luego con otros
  • De la vulnerabilidad es de donde nace la dicha, la creatividad, el sentido de pertenencia, el amor

Me gustaría trasladar este proceso mental, como hicieron antes Julen y Amalio, al plano de las organizaciones, pero esta vez poniendo la mirada en las personas que las forman.

Por supuesto, hay profesionales dentro de las organizaciones que se sienten invulnerables, que se creen todopoderosos, que no están en crisis… Pero ahora quiero fijar mi atención en esos otrosgrandes profesionales que se sienten “poca cosa” porque han sido despedidos, tal vez varias veces, en el pasado; en los que se sienten mediocres porque llevan años haciendo trabajos que van en contra de su carácter, su potencial y su talento; en los que llevan a cabo proyectos imposibles o inútiles; en los que se ven obligados a hacer un trabajo con un nivel de calidad inaceptable por causas ajenas a ellos y, en definitiva, fijo mi atención en profesionales con talento que viven una batalla interior entre el miedo y la aceptación dentro de sus organizaciones.

Creo que no descubro nada nuevo si digo que es habitual encontrar organizaciones que aparentan ser fuertes formadas por empleados que aparentan ser invulnerables. Gigantes con pies de barro. Tomar conciencia de esto debería ser suficiente para que las organizaciones decidieran facilitar el cambio y crear los espacios necesarios para permitir a los profesionales tener el coraje de construir desde la vulnerabilidad y así poner de manifiesto su creatividad y comprometerse de verdad con su organización por un sincero sentido de pertenencia.

Por otro lado, las conclusiones de Brené Brown me hacen pensar en las redes y en el gran potencial de un modelo organizativo que está formado por profesionales genuinos, en el sentido de que son personas que se conocen, aceptan y respetan, a ellos mismos y al resto de los miembros de la red, con sus fortalezas y debilidades.

Como decía al principio, este video me parece especial, además de por lo que dice, por la coherencia que muestra Brené Brown y cómo nos muestra su propia lucha.

Brené me parece una mujer valiente porque se define profesionalmente como “investigadora que narra cuentos”, a pesar de ser consciente de que esta definición hace reír al algunos. También me parece valiente porque acepta y reconoce que sus investigaciones cambian su manera de vivir, de amar, de trabajar, de ser madre… Brené admite haber construido su trabajo sobre falsos cimientos y siente miedo (si queréis ver cómo se enfrenta al miedo os recomiendo ver “Escuchando a la vergüenza”) y lo comparte públicamente en plena crisis. Para mí, admitir que tuviste miedo y que estuviste en crisis después de conseguir el éxito ya es un acto de valentía pero admitirlo en pleno momento de crisis me parece heroico.

Por último, comparto con vosotros algunas preguntas, inspiradas en la valentía de Brené, que me hago a mí misma, por si os resultan de utilidad:

  • ¿Cuál es mi reacción cuando percibo que otros se ríen de mi trabajo?
  • ¿Quién me define a mí como profesional?
  • ¿En qué medida me etiqueto como otros deciden?
  • ¿Cómo de buena soy viendo y aceptando aquello que me dice que estoy equivocada?
  • ¿Qué me hace “mantenella e no enmendalla” públicamente a pesar de sospechar que mantengo una postura errónea?
  • ¿Qué pienso de las personas que cambian de ideología o de manera de vivir porque se han dado cuenta de que estaban equivocadas?
  • ¿Cuál es mi actitud frente al cambio?
  • ¿Cuándo me encuentro frente a una situación complicada fruto de mis acciones del pasado ¿Qué hago? ¿Doy una “patada hacia delante” o comienzo un proceso de “construcción sobre mis propias cenizas”?
  • ¿Tomó la opción correcta, aunque con ello tenga que mostrar lo que me hace sentirme insuficiente frente a los demás?

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martes, 10 de septiembre de 2013

Un paso más

“La gente siempre está culpando a sus circunstancias por lo que son. Yo no creo en las circunstancias. Las personas que se adueñan de este mundo son quienes se levantan y visionan las circunstancias que desean y, si no logran encontrarlas, las construyen” George Bernard Shaw

Cuando aceptas que en la vida la responsabilidad de avanzar cada metro, cada centímetro depende de ti, algo cambia, te sientes dueño y señor de tu destino.

Conozco mucha gente que ante la idea de vivir una vida extraordinaria se asusta, y rechazan la idea simplemente por el esfuerzo que supone el alcanzar esa meta.

Pero realmente, ¿Cuánto esfuerzo supone el hacerlo?

Tan sólo el necesario para dar un paso más cada vez, para avanzar ese metro, ese centímetro que tienes delante tuya, ya lo decía Al Pacino en la película de “Un domingo cualquiera”: -La vida es cuestión de pulgadas, y si sumamos esas pulgadas, eso es lo que acaba por marcar la puta diferencia.

Metro a metro se corren maratones, se elevan los más grandes monumentos y se realizan los más grandes viajes…no hace falta preocuparse de cómo avanzar diez metros, sino de cómo avanzar tan solo un metro más, de cómo dar el siguiente paso… si no eres capaz de dar un paso más, de nada te sirve plantearte la distancia que te separa de tu meta. Una vez que consigas darlo, ya te verás que hay que hacer para dar el siguiente.

Todo el mundo quiere ser feliz en la vida, todos queremos vivir una vida perfecta, pero a nadie le gusta trabajar duro o esforzarse al máximo para conseguirlo… si te pasa esto, no te preocupes, es una aspiración perfectamente respetable y normal, a nadie le gusta luchar por la vida.

La vida es dura. Tu negocio no funciona como esperabas, tu relación de pareja no es todo lo perfecta que habías imaginado, te despiden de tu trabajo… esto no significa necesariamente que no merezcas que funcione, que no estuvieses enamorado de tu pareja o que fueses un mal empleado, simplemente son hechos que ocurren, punto.

La vida no es justa, al revés que en las películas, a veces ganan “los malos” y “los héroes” pierden, no siempre los amores son correspondidos, o llegas a ser guapo, rico y famoso por mucho que te esfuerces.

La vida por lo general no es fácil, asúmelo.

Sin embargo ahí reside una de las grandezas de la vida. Una vez aceptas que la vida no es fácil, deja de ser difícil, dura e injusta, te das cuenta que la vida es como es, que son “las reglas del juego” y que hay que jugar de acuerdo con ellas.

A pesar de todo, la vida es maravillosa… y ello es debido a que siempre en algún momento, en algún lugar todos tenemos nuestra oportunidad.

Cada día cada mañana se te ofrece la oportunidad de elegir… puedes “seguir como siempre” o puedes esforzarte en “hacerlo mejor”, eso ya no depende de los demás o de que la vida sea dura o difícil, es una decisión personal que empieza y termina en cada uno de nosotros.

Cuando caes, cuando tropiezas, se te ofrece la oportunidad de elegir… hay gente que decide quedarse en el suelo hurgando sus heridas, impidiendo que estas cicatricen, mientras que otros deciden luchar… saben que el dolor pasa, que las heridas se curan, que el suelo no es su sitio, que no han nacido para estar ahí y deciden escoger la opción de levantarse.

Saben perfectamente donde quieren llegar y están dispuestos a hacer todo lo que esté en su mano para alcanzar su destino. Ese tipo de personas son las que marcan la diferencia.

A veces las opciones que se plantean no son las que llevan por el camino fácil, las cómodas o las que más nos gustaría tomar, de hecho tampoco pretendo decir eso… tan sólo estoy diciendo que siempre existe una opción y que cueste lo que cueste, podemos elegir tomarla.

Cuando asumes que eres responsable de tu vida y que siempre hay una opción, te darás cuenta de que la vida es dura ya no es una justificación. La vida seguirá siendo difícil, pero cuando, caigas, cuando pienses en tirar la toalla, recuerda que en tu vida, tú tienes la última palabra… “puedo hacerlo”, “voy a levantarme”, voy a esforzarme por dar tan solo un paso más.

Iñaki Posadas Martínez
Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Pública de Navarra, Master en
Coaching Personal, Ejecutivo y Empresarial por el Instituto Europeo de Estudios Empresariales, Master Coach Grado Experto por The International School of Coaching, Master M.B.A por la escuela de negocios IDE-CESEM, formado en Liderazgo Estratégico por la Nebrija Business School.

 

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viernes, 6 de septiembre de 2013

Impaciencia

Si paz-ciencia es la ciencia de la paz, la impaciencia podemos afirmar que, es la imposibilidad de obtener esa paz.

Tenemos paciencia cuando permitimos que las cosas ocurran siguiendo su propio orden natural, concediendo el tiempo y las atenciones necesarias en cada parte del proceso.

Si plantamos la semilla de una flor en una maceta debajo de la tierra manteniéndola a salvo del frío o del calor y de la depredación de los pájaros, protegida, permitimos que esa semilla crezca, se desarrolle. Con el tiempo, esta semilla se asomará al mundo y se hará visible en forma de tallo con hojas para después transformarse en una delicada y perfumada flor que, sintiéndose segura de lo que es, compartirá su belleza para deleite de todo aquél que sea capaz de reconocerla.

La impaciencia quiere manipular este proceso empleando medios artificiales o saltando partes del proceso mismo con tal de obtener, en el menor tiempo posible, unos resultados que se me antojan parcos, efímeros, de baja calidad.

Como seguro ya habréis advertido, el proceso que sigue la naturaleza para culminar con éxito el propósito para el que fue diseñado la semilla plantada, es idéntico al que sigue el MAT, o mejor, el coaching MAT en su dinámica, tiene gran analogía a cómo funciona la naturaleza ya que, cuando queremos conseguir “lo que sea” en nuestra vida, que puede ser desde solucionar un asunto personal, alcanzar un objetivo profesional o simplemente sentirnos bien dentro de nuestra piel, a través del orden que propone el MAT en su “rueda” emocional, acompañado con el tiempo necesario para ir integrando cada sistema, por supuesto, puedes llegar a conseguir magníficos resultados.

Con la impaciencia, tal vez plantes una semilla y haciendo trampas, quieras saltarte o acelerar el proceso de desarrollo (tiempo-tristeza) o el de la corporalidad del tallo y hojas (rabia) queriendo pasar, por ejemplo, directamente al de la alegría de ver el esplendor de sus flores que, sin dejar de ser flores, sin duda, su brillo será pálido.

Desde el punto de vista del sistema emocional MAT, la impaciencia se produce cuando, mediante determinada acción (Rabia) queremos forzar un resultado en vez de dar tiempo (Tristeza) para que ese resultado, con paciencia ;-) , se produzca naturalmente aunque en segundo plano, de manera discreta, también estemos pendientes de ciertos cuidados para que nuestro propósito llegue a buen fin.

Juanjo Coach MAT

 

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martes, 3 de septiembre de 2013

Las aplicaciones prácticas del Coaching

Si viéramos la vida como una pista de carreras, con todos nosotros detrás de las ruedas de nuestros coches de Fórmula 1, sería más claro entender las aplicaciones del Coaching en la vida cotidiana.

El Coaching tiene muchas aplicaciones útiles, prácticas, puede ayudar a las personas a gestionar el día a día mejor y no hay magia ni vudú.

Volvamos a la analogía de la pista de carreras, estamos corriendo sobre la pista y de repente algo sucede: un acontecimiento externo (por ejemplo, un coche que viene en sentido contrario) o un acontecimiento interno (por ejemplo, un miedo que aparece en nosotros y nos perturba)

Existen determinados eventos que son escenarios que implican cambios inesperados o no deseados, cambios en los pensamientos o sentimientos, frustraciones o hechos desconcertantes.

El conductor que experimenta un evento externo reacciona. Se encuentra con que debe desviarse de su curso y comenzar a perder velocidad. El conductor se siente desorientado porque ve peligrar su carrera.

El conductor que experimenta un evento interno a veces se bloquea. Se encuentra con que sus reacciones son lentas, su nivel de estrés aumenta y su confusión es clara.

Ahora, se requiere ayuda para ganar la carrera

Este es el concepto de la auto-realización, es la mejor versión de nosotros mismos que podemos ser. Asegurar que nos mantengamos fieles al “plan de carrera” y que vamos a poner en marcha nuestros mejores recursos para alcanzar el logro propuesto.

El Coaching es como una carrera en cierto modo.

Es un espacio conversacional que la gente puede usar siempre que lo necesite durante el tiempo que necesite, para múltiples aplicaciones prácticas:

  • Hacer un balance de nosotros mismos y adquirir más poder personal.
  • Ayudarnos a trazar un objetivo consistente y realizar nuestro plan de acción personal.
  • Elaborar el plan de carrera, lo que permite hacer planes para el futuro en una organización o por mi propia cuenta.
  • Aprender a tomar mejores decisiones.
  • Mejorar nuestras relaciones de pareja y afectivas.
  • Ser líderes exitosos en tiempos de cambio e incertidumbre.
  • Gestionar mejor nuestro tiempo para llegar a todo lo que necesitamos.
  • Reducir nuestros niveles de estrés.
  • Ayudarnos a presentar nuestro mejor medio audiovisual: nosotros mismos, en presentaciones eficaces llenas de “magia”.
  • Alcanzar nuestra libertad financiera.
  • Ser más creativos.
  • Manejar nuestro cuerpo y nuestra voz para ser más impactantes y relacionarnos mejor.
  • Ser mejores padres y aprender a mantener relaciones adecuadas con nuestros hijos.
  • Y muchas más cosas…

La sensación de que las cosas que uno quiere están a su alcance, siempre que se puedan controlar, es lo más increíble del Coaching.

Los Coaches son los fontaneros, mecánicos, ingenieros de "situaciones de vida diferentes”, listos para desbloquear y ayudar en los desafíos, problemas y obstáculos que enfrentan los clientes (coachees) para que puedan seguir adelante.

Para una persona, el mejor momento para entrar en los “boxes” del circuito, es atendiendo de forma rápida las señales de alerta temprana de los problemas y no cuando el indicador de combustible está en rojo, las llantas con clavos y el vehículo está fuera de control.

El cliente experimenta una enorme sensación de alivio que lo hace moverse hacia adelante. Es el progreso con “P” mayúscula. La confianza comienza a aumentar ya que hay una toma de  conciencia de donde estoy y a donde llegar.  El pensamiento se hace más positivo, comienza a echar raíces, y luego de este proceso, comienza a ganar impulso. Se trata de un "ciclo virtuoso” que da lugar a muchos otros.

A todos nos sacó del curso de nuestra carrera, por una razón u otra, en diferentes puntos de nuestra vida, un evento externo o interno, o ambos a la vez, y debemos estar preparados para ser los héroes de la pista que asumen la responsabilidad por su desempeño y su propio progreso, y hacer una parada en boxes cuando lo necesitamos, con un Coach.

No lo dudes: aplica Coaching en tu vida. Es práctico y es aplicable a múltiples situaciones.

Silvia Diaz es Directora de Supervisión y Desarrollo Educacional de TISOC

 

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