viernes, 8 de julio de 2011

Coaching y escuela: Educar en el siglo XXI

Gema Pomares Alemany

La escuela de hoy en día se nos presenta como un espacio de convivencia en el que padres, profesores y alumnos tienen la oportunidad de trabajar cooperativamente en el desarrollo de un proyecto educativo. Para que los resultados obtenidos en esta cocreación sean óptimos, es fundamental que cada uno de ellos rentabilice al máximo sus propias potencialidades, logrando, de este modo, una implicación y un compromiso totales con los objetivos propuestos.

Actualmente la LOE afirma que la finalidad prioritaria de la educación es lograr que los alumnos se desarrollen de forma integral y armónica en los aspectos intelectuales, afectivos y sociales. Para lograrlo se han incorporado al currículo "ocho competencias básicas" que el alumno debe haber desarrollado, al finalizar la enseñanza obligatoria, para integrar los diferentes aprendizajes adquiridos y utilizarlos de manera efectiva cuando le resulten necesarios.

Tales competencias son:

  1. Competencia en comunicación lingüística
  2. Competencia matemática
  3. Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico
  4. Tratamiento de la información y competencia digital
  5. Competencia social y ciudadana
  6. Competencia cultural y artística
  7. Competencia para aprender a aprender
  8. Autonomía e iniciativa personal

Hoy sabemos con certeza que trabajar estos aspectos nos acerca al logro de muchos de los grandes objetivos de educadores y padres. Pero si nos atrevemos a dar un paso más allá: ¿Quién no querría que los alumnos "deseasen" adquirir conocimientos, fuesen creativos, respetuosos, capaces de trabajar en equipo y responsables? ¿Quién no diría un "sí" rotundo a una enseñanza basada en la grandeza, la excelencia y el éxito personal y profesional? ¿Acaso no es posible dar rienda suelta al talento de las personas?

El gran reto de la educación es, sin duda, conseguir que los alumnos aprendan a liderar su vida y estén preparados para aprovechar todas las oportunidades que les ofrece el tiempo en el que vivimos. En la actualidad, el Coaching se ha convertido en una extraordinaria herramienta para alcanzar este apasionante reto. Esta metodología trabaja con el convencimiento del enorme potencial y capacidad para optimizar los dones que tienen todos los alumnos; con el deseo de los profesores de lograr la excelencia en su trabajo y con el anhelo de los padres por conseguir que sus hijos se conviertan en personas felices, capaces de asumir responsabilidades y tomar decisiones acertadas.

Entre los innumerables beneficios que sé que el Coaching aporta a los padres, a los profesores, a los alumnos y a los centros educativos, me gustaría, a modo de conclusión, destacar los siguientes:

El Coaching en el ámbito familiar ayudará a los padres a:

  • Lograr una comunicación con sus hijos altamente eficaz.
  • Mejorar las relaciones personales.
  • Incorporar nuevas formas de gestionar el tiempo.
  • Dar respuestas creativas a situaciones difíciles.
  • Incorporar la observación y escucha activa como forma de conectar con sus hijos.
  • Equilibrar la vida familiar y profesional.
  • Disfrutar de un tiempo de ocio de calidad.
  • Plantear retos estimulantes.
  • Aumentar la motivación.
  • Enfrentarse con éxito a situaciones de cambio.
  • Conocer mejor a sus hijos y ayudarles en su desarrollo personal.
  • Fijar metas y lograr objetivos.

El Coaching en el ámbito de la educación ayudará a los profesionales a:

  • Optimizar la gestión docente.
  • Convertir las clases en una experiencia enriquecedora, tanto para el alumno como para el profesor.
  • Plantear al alumno retos estimulantes.
  • Potenciar la creatividad, desarrollar la imaginación, explorar nuevos territorios, nuevas formas de enseñar y aprender.
  • Incorporar la observación y escucha activa como formas de conectar con el alumno y establecer rapport.
  • Mejorar la comunicación profesor-alumno para que sea altamente eficaz.
  • Incorporar la diversidad del alumnado como fuente de enriquecimiento.
  • Gozar inmensamente de la labor como docente.
  • Desarrollar habilidades de liderazgo.
  • Aumentar la autoestima, confianza y seguridad en sí mismos.
  • Gestionar mejor el tiempo.
  • Reducir el estrés.

El Coaching en el ámbito de la educación ayudará a los alumnos a:

  • Fijarse metas y objetivos, facilitando que se responsabilice y comprometa con sus proyectos.
  • Encontrar nuevas formas de hacer las cosas más eficaces.
  • Cambiar sus creencias limitantes.
  • Diseñar entornos favorables que le permitan evolucionar de forma permanente.
  • Optimizar su trabajo.
  • Sacar su grandeza personal.
  • Potenciar sus talentos.
  • Aumentar su autoestima.
  • Organizar mejor su tiempo de estudio.
  • Clarificar los estudios que quieren realizar.
  • Potenciar su creatividad.
  • Mejorar las relaciones con sus compañeros.
  • Lograr una comunicación eficaz.

El Coaching Corporativo ayudará a los centros educativos a:

  • Definir su misión.
  • Desarrollar su visión.
  • Clarificar sus metas y objetivos.
  • Estimular la creatividad de sus profesionales.
  • Mejorar la organización.
  • Desarrollar las competencias de liderazgo de sus directivos.
  • Crear equipos de alto rendimiento.
  • Reducir los conflictos.
  • Aumentar la implicación de sus profesionales.
  • Mejorar la motivación de todas las personas que trabajan en el centro.
  • Fomentar la iniciativa de los profesionales.
  • Aumentar el compromiso y fidelidad de los trabajadores del centro.
  • Reducir los niveles de estrés.
  • Mejorar la comunicación interpersonal.
  • Crear un clima de responsabilidad y confianza en el centro.

En fin, son muchos los aportes del Coaching a la educación. Bien vale la pena aplicarlo.

(La autora es coach dedicada al sector educativo)

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