viernes, 4 de julio de 2014

Coaching en acción: El caso de Julia: ¿adelgazar o bajar el nivel de ansiedad?

El caso de Julia: ¿adelgazar o bajar el nivel de ansiedad?
Silvia Díaz Domínguez



       Julia es una mujer de 45 años, separada y sin trabajo. Actualmente depende económicamente de su exmarido, de su familia y de lo que cobra como prestación social. Ella quisiera cambiar esta situación, ya que su dependencia económica la hace sentir limitada en muchas áreas de su vida; a ello se le suma desde hace unos años su problema de sobrepeso, que representa para ella una limitación a la hora de relacionarse con el sexo opuesto y hacer otras actividades. Julia  se había propuesto como objetivo para este año cuidar su salud. Ella es un tanto impulsiva y llama a su coach porque le urge hablar de este tema y concretan un día de sesión.

       - Coach: Hola Julia, cómo estás? ¿Qué era lo que antes me querías comentar cuando me llamaste por teléfono? (La coach crea rapport y le pregunta sobre el asunto a tratar).

       - Julia: Quería que habláramos hoy sobre cómo mejorar mi salud. (La coachee establece el asunto del que quiere tratar).

       - Coach: ¿Qué te gustaría mejorar de tu salud? (La coach pide a Julia una especificación del tema que quiere tratar).

       - Julia: Quisiera adelgazar… (La coachee empieza a concretar su objetivo).

       - Coach: ¿Para qué quieres adelgazar? (La coach se focaliza al objetivo final).

       - Julia: Bueno pues… Lo cierto es que tengo poco éxito con los hombres, ¡mira que michelines tengo! Debo usar plantillas porque me duelen los pies por mi peso y no puedo salir ni a  bailar. Te he traído unas fotos de cuando estaba más delgada, mira, mira, ¡yo quiero volver a estar así! (La coachee empieza a hablar de su realidad, de lo que le está pasando en estos momentos).

       - Coach: ¿Qué habías pensado hacer, entonces? (La coach le pregunta por posibles opciones).

      - Julia: ¡Buff! Otras veces he intentado hacer dieta, pero ahora no puedo, porque estoy preparando exámenes para las oposiciones, ya sabes que me gustaría entrar como funcionaria y trabajar para el Estado, ya que necesito tener una estabilidad laboral… Lo cierto es que estoy muy nerviosa con este tema y con la ansiedad no puedo dejar de comer. (La coachee empieza a establecer una nueva realidad, aporta nuevos datos a la situación actual).

       - Coach: ¿Entonces qué prefieres qué tratemos? ¿Cómo adelgazar para tener éxito con los hombres, dejar de usar plantillas y salir a bailar o cómo buscar otra forma para preparar tus exámenes, que disminuya tu nivel de ansiedad? (La coach ayuda a la coachee a establecer alternativas y prioridades del trabajo que pueden realizar en la sesión de hoy).

       - Julia: Creo que es mejor tratar sobre el tema de la preparación de mis exámenes. (La coachee toma conciencia y quiere priorizar otro tema que le parece más importante en ese momento).

       - Coach: ¿Cómo los estás preparando en este momento? (La coach empieza a realizar preguntas que le acerquen a la realidad sobre este nuevo asunto).

       - Julia: Creo que hago demasiadas cosas. Estoy haciendo un curso de contabilidad y otro de catalán; hago muchas actividades de ocio: me gusta salir al cine, salir con las amigas… ¿Sabes? Pienso que lo mejor sería que dejara mis actividades de ocio y me concentrara en estudiar únicamente… (La coachee habla acerca de su situación actual, toma conciencia e inicia las opciones de cambio).

       - Coach: ¿Cómo te sentirías si dejaras todas tus actividades de ocio? (La coach, a través del tono y la expresión corporal de Julia, percibe o intuye que la opción que ha propuesto no sería la más satisfactoria para ella, ya que seguramente dejar todas sus actividades de ocio le daría lugar a más nivel de ansiedad).

       - Julia: Mmmhhhh… Creo que no muy bien. Para mí es necesario, si no salgo, ¡me muero! (La coachee toma conciencia de que esa opción no sería la mejor para ella).

       - Coach: Ja,ja. ¿Qué te parece si vemos otras opciones? (La coach le propone explorar nuevas opciones).

       - Julia: ¡Vale! ¿Por dónde empezamos?

       - Coach: Si te parece, empezaremos viendo cómo organizas la semana. Me comentas que estás haciendo un curso de contabilidad, un curso de catalán, estudias para las oposiciones y sales siempre que tienes ocasión. (La coach le propone un tema para empezar a trabajar a través de la reformulación).

      - Julia: Sí, así es.

       - Coach: ¿Qué días haces contabilidad? (La coach empieza de nuevo a averiguar acerca de su realidad actual).

       - Julia: Voy a clases todos los días por las mañanas de 9h a 14h.

       - Coach: ¿Para qué estudias contabilidad? (La coach indaga acerca de los motivos que la llevaron a estudiar este tema).

       - Julia: Bueno, pues… Lo cierto es que como estoy en paro y no trabajo, me llamaron para hacer este curso y les dije que sí, así tengo más opciones de encontrar trabajo!

       - Coach: ¿Y qué días vas a clases de catalán?

       - Julia: Los martes y los jueves de 16h a 19h.

       - Coach: ¿Para qué estudias catalán?

       - Julia: Ya sabes que catalán es la segunda lengua oficial de Catalunya y que todos los funcionarios tienen que tener el nivel C para poder trabajar aquí en Barcelona. Yo no tengo ese nivel, así que tengo que estudiar catalán si quiero presentarme a las oposiciones.(Siguen indagando acerca de la situación actual).

       - Coach: Bien, ¿y tus actividades de ocio?

       - Julia: Voy al cine un día a la semana, por la tarde, cuando no tengo clases de catalán, y hago otras cosas que me vayan saliendo y que me apetezcan hacer; bueno, también dedico algún día a estudiar, ¡claro!

       - Coach: ¿Cuántas horas crees que serían necesarias estudiar para aprobar las oposiciones? (La coach empieza a acercarle a posibles opciones).

       - Julia: Pues, es algo que no me lo había planteado… Muchas, porque hay mucho temario y no es muy sencillo…

       - Coach: ¿Cuándo tienes que presentarte al examen? (La coach intuye o percibe a través de la respuesta de Julia, que posiblemente tiene mucho material todavía para estudiar y quizás no lo tenga todavía organizado).

       - Julia: En junio. Aunque todavía no sé el día.

       - Coach: ¿Qué te queda todavía para estudiar? (La coach de nuevo, a través de las preguntas, trata de acercarse a la realidad sobre este tema para empezar a buscar posibles opciones).

       - Julia: ¡Uff! Todavía bastante.

       - Coach: ¿Qué sería bastante? (La coach trata que Julia vaya concretando sus respuestas generales).

       - Julia: Pues no sé…
  
       - Coach: Imagínate que 0 fuera que todavía no has empezado a estudiar y 100, que ya has acabado de estudiar, ¿dónde te situarías? (Ante la respuesta de Julia la coach trata nuevamente de concertara utilizando una herramienta más visual que le ayude a establecer unos límites).

       - Julia: Bueno, pues estoy a la mitad. Yo diría que en el 50

       - Coach: Julia, si te parece vamos a hacer lo siguiente para la próxima sesión: puedes traer el temario que te queda para estudiar y entre las dos vemos cómo podrías organizar tu tiempo para estudiar y bajar el nivel de ansiedad de aquí al examen de junio. (La coach le hace una propuesta de trabajo a Julia, le propone trabajar juntas en su objetivo y le pide de forma indirecta un compromiso para seguir adelante. Empieza a romper el rapport para finalizar la sesión).
 
       - Julia: ¡Vale, me parece buena idea…

       - Coach: Julia, ¿qué te pasa? Has hecho una gran sonrisa con la propuesta y después tu expresión ha cambiado a una gran tristeza… (La coach comparte sus percepciones con Julia acerca del cambio del estado de ánimo que ha notado por su tono de voz y expresión corporal en su respuesta).

       - Julia: Ya… Es que sabes… me estoy dando cuenta de una cosa…  (La coachee está entrando en un nivel de conciencia nuevo, de autodescubrimiento).

       - Coach: ¿De qué, Julia?

       - Julia: Qué quizás no debería haberme apuntado al curso de contabilidad… (En este nuevo estado de conciencia hace sentir a Julia con cierto grado de culpabilidad, empieza a darse cuenta de lo que ha pasado).

       Coach: Julia, entiendo lo que me dices. ¿Cuándo acabas tu curso de contabilidad? (La coach crea rapport de nuevo con ella, se pone en su lugar y concreta de nuevo a raíz de esta nueva realidad que Julia ha sido consciente).

       - Julia: En el mes de mayo. Empecé en noviembre, ya llevo más de la mitad del curso hecho, no puedo dejarlo ahora… (Julia es consciente de que ha hecho ya demasiado como para abandonar en estos momentos lo que empezó).

       - Coach: Bueno, Julia, lo cierto es que sí, quizás estés haciendo en estos momentos muchas cosas, pero ahora lo más urgente es ver cómo podemos manejar esta situación de aquí a junio y después podemos ver otros aspectos más relacionados con otros temas para disminuir tu nivel de ansiedad. ¿Qué te parece? (La coach empatiza de nuevo con Julia, confirma sus percepciones y le ayuda a ver que ahora es importante resolver esta situación, ya que es la más urgente y luego hay que seguir trabajando sobre lo importante, su nivel de ansiedad).

       - Julia: ¡Tienes razón! Ahora tengo que ver cómo soluciono este tema. Nos vemos entonces la semana que viene. (Julia empieza a sentirse de nuevo más aliviada ahora que ha aceptado su situación actual, que ha saboreado su verdad y empieza a sentirse de nuevo motivada por la propuesta de la coach).

       - Coach: Que tengas una buena semana, Julia. (La coach empatiza de nuevo, rompe el rapport y cierra la sesión hasta la semana siguiente).

       - Julia: Tú también. (Julia empatiza también con su coach para cerrar la sesión).    

        Una sesión de coaching es un proceso que aún siguiendo una metodología básica e imprescindible como el modelo de conversación complementado con una serie de habilidades comunicativas, siempre se ha de mover por diferentes caminos. Es necesario que el coach y su forma de realizar las sesiones sean flexibles y que se permita utilizar diferentes herramientas durante este proceso. Las relaciones humanas y los procesos de cambio están en continuo movimiento, no son un proceso lineal, sino curvilíneo, arriba, abajo, derecha, izquierda. Lo importante es que sea un proceso ascendente y que permita a ambas partes crecer, evolucionar y realizar los cambios deseados como objetivo final.

       El caso de Julia, como la mayoría de los casos, no es un proceso lineal en el que la coachee viene con un objetivo inicial, adelgazar, y se queda ahí, sino que a lo largo del proceso se va dando cuenta de que su nivel de ansiedad es el que la hace comer más y en estos momentos se está exteriorizando con un hecho concreto: su falta de tiempo para preparar sus estudios para el examen de las oposiciones. El síntoma en este caso sería su nivel de ansiedad; la fuente o el origen pueden estar en la gestión del tiempo, el querer abarcar más de lo que puede, en una necesidad continua de conocimiento, no tener objetivos claros u otros aspectos que puedan surgir durante el proceso. Es necesario explorara poco a poco, sacar capas y ver cómo podemos ayudar al coachee a descubrir sus necesidades, creando un nivel de consciencia y cómo puede ir satisfaciéndolas, creando un cambio.

(La autora es coach, formadora y facilitadora autorizada de TISOC).

                

No hay comentarios:

Publicar un comentario