viernes, 13 de diciembre de 2013

El salario emocional

Por Dionisio Contreras Casado

Parece que todo no es dinero, y en tiempos de crisis es conveniente tenerlo en cuenta.

La dedicación al trabajo o la creatividad personal de los trabajadores, son activos primordiales para las empresas, y así algunas de ellas, además del salario fijo, ofrecen a sus empleados, habitualmente a los directivos, retribuciones en especie o incentivos económicos, incluso stock options. Hasta hace relativamente poco este ha sido el único esquema de compensación, únicamente materialista. Una compensación material y financiera: pan para hoy y hambre para mañana.

Sin embargo, en la selección de determinados puestos de trabajo, hay un denominador común, y es que a partir de un mínimo de retribución económica, que los candidatos al puesto de trabajo consideren adecuado, estos mismos quieren que se hable de lo que vamos a denominar el salario emocional, y se decantarán por las empresas que les ofrezcan cierto desarrollo en esta línea.
Parece que algunas empresas están comprendiendo que tienen que ser competitivos para permanecer en el mercado, y que la competitividad no es sólo una cuestión de precios, sino de valores añadidos al puesto que se ofrece, entre los que se encuentra el aprovechamiento del talento del trabajador.

Viendo que el sueldo ya no es lo más importante a la hora de permanecer en un trabajo, uno de los desafíos de los directivos es motivar a sus trabajadores individualmente y comprometer a su plantilla. Al ser mucha la inquietud de los empresarios que pretenden evitar que se les fugue un buen trabajador, han sido varios los estudios que se han interesado por las variables que influyen en la motivación del trabajador, y lo que los empleados citan como más importante a la hora de fidelizar con una empresa son factores tales como la formación ofertada, la relación con el superior directo, la libertad de poder expresar ideas propias o sugerencias sobre el modo de trabajo, oportunidades de promoción, retos laborales, flexibilidad, buen ambiente laboral, o sentirse reconocido por el trabajo que desempeñan.

Un par de estudios recientes, sitúan en más de un treinta por ciento el número de directivos que cambian de empresa cada dos años. Esto supone, amén de graves pérdidas en lo económico, más graves en lo organizativo (que acaban repercutiendo en la cuenta de resultados), ya que se desaprovecha el Know-How, se dilapida la inversión en formación, los costes de desarrollo, y un esfuerzo y un gasto en volver a reestructurar la organización, aparte del desencanto del personal de la empresa, que presencia como se van personas claves de la organización, y ello puede acarrear una gran pérdida de clientes.
¿Qué empresa se puede permitir tener contratadas a personas insatisfechas, habida cuenta de que la insatisfacción repercute en la cuenta de beneficios?. Lejos de esto, a la cabeza de las empresas deben situarse directivos emocionalmente inteligentes y sobradamente humanos.

Miquel Bonet, presidente de la consultora de selección ABR-Action Consulting y consejero de comunicación del grupo Select, reflexionaba: “La fórmula podría ser simple, atrapemos el conocimiento de la forma más simple recuperando la comunicación y el diálogo, generando proactividad, implicando unos y otros, reinventando el viejo foro en las empresas, ya sea a través del trabajo en equipo, los grupos de calidad, workshops o la simple comunicación interna, pero esto sí, con un guión y una finalidad, porque nada funciona sin orden”.

Dionisio Contreras Casado Educador Social. Experto en Drogodependencias. Formador de Inteligencia Emocional.


miércoles, 11 de diciembre de 2013

Recapitulando ideas sobre Branding Personal

Por Andrés Pérez Ortega
Al acercarnos a estas fechas “tan señaladas” suele ser habitual hacer un repaso de algunas de las cosas que han sucedido. En mi caso, me parece interesante repetir una vez más algunas ideas relacionadas con la Marca Personal para reforzar conceptos. Especialmente ahora que parece que todo el mundo habla sin tener muy claro de qué va esto y se dicen tantas tonterías.
  1. Una Marca Personal es una huella. Es algo que dejamos en los demás y el Branding Personal es el proceso para dejar dejar esa impresión inolvidable en la mente de alguien. Como ves, se trata de dejar rastro de forma planificada pero auténtica.
  2. El Branding Personal es una forma de actuar que trata de transmitir las cualidades que poseemos. Si conseguimos que esa huella esté bien definida y la comunicamos eficazmente conseguiremos generar una respuesta emocional y racional en las personas a las que nos dirigimos.
  3. Una Marca Personal es un conjunto de percepciones que generamos. La Marca Personal trata de conseguir que seamos percibidos por nuestro entorno como realmente somos y puede gestionarse. Si trata de transmitir algo que no somos entonces no es una Marca Personal sino la marca de un personaje.
  4. Una Marca Personal es una forma de generar confianza. Es una forma de aumentar la credibilidad en ti, en lo que haces y en los beneficios que proporcionas y que se refuerza cada vez que la gente conecta contigo o con tu proyecto.
  5. Una Marca Personal es un reflejo de tu identidad. Tu Marca Personal eres tu o, mejor dicho, es una forma de representar y comunicar quien eres. Es un reflejo de tu esencia.
  6. Una Marca Personal es una forma de transmitir información. Tu Marca Personal comunica muchas cosas sobre ti en un instante.
  7. Una Marca Personal no es algo que tienes sino algo que dejas. Si quieres dejar huella, deberás hacer algo que deje un recuerdo. Por lo tanto tu Marca Personal solo podrá existir si haces algo que influya en tu entorno.
  8. Una Marca Personal es el resultado de todo lo que haces. Una Marca Personal es la suma total de nuestros logros, actitudes, acciones y trato con los demás a lo largo de los años. Cuanto más consistente y frecuente sea tu forma de hacer las cosas, más incrustado estará.
  9. Una Marca Personal requiere actuar. Para dejar huella hay que actuar. Para generar un impacto debes HACER algo, tienes que realizar alguna acción que consiga generar un efecto en algo o en alguien. Si no hay interacción, no hay impresión.
  10. Una Marca Personal no se crea, sino que se descubre, se gestiona y se comunica. El Branding Personal empieza siendo un proceso de descubrimiento. La marca se descubre como la escultura dentro del mármol. La Marca Personal no trata de convertirte en alguien que no eres sino de “destilar” lo que mejor te define.
  11. Una Marca Personal depende los demás. Constantemente repito que una marca debe dejar una huella pero para que eso suceda debe existir un lugar en el que plasmarla. Cuando hablamos de Marca Personal el “soporte” son las personas de nuestro entorno. Por lo tanto la fortaleza de una Marca Personal depende del impacto que generas en otras personas. Si no eres capaz de aportar algo valioso o de generar un recuerdo relevante pasarás inadvertido.
  12. Una Marca Personal enriquece la marca de un país u organización. Hay quienes dicen que una Marca Personal es algo que sólo beneficia a quien la posee pero eso no es cierto. Cuando una empresa, una organización o un país tienen profesionales o individuos capaces de influir positivamente en su entorno todos salen beneficiados.
  13. Una Marca Personal influye en las expectativas. Las cosas pueden cambiar a tu favor si quienes te rodean se sienten más cómodos al saber qué pueden esperar de ti.
  14. Una Marca Personal debe estar asociada a algo valioso. Se construye sobre algo que sea útil (Producto) que te hace relevante, diferente y atractivo. Eso no es engañar, es aprovechar tus ventajas y fortalezas.
  15. Una Marca Personal es un camino de un solo sentido. Cuando empiezas a gestionar tu Marca Personal, no hay vuelta atrás, estás comprometido. Todo lo que hagas en tu vida profesional y personal afecta a tu Marca Personal.
  16. Una Marca Personal te diferencia y distingue. Es lo opuesto a la noción de “commodity” (producto indiferenciado, a granel) o “marca blanca”.
  17. Una Marca Personal es frágil. Es muy dificil de crear y fácil de destruir. Una marca es muy delicada y cualquier pequeño error puede dañarla. Puede tratarse de la comunicación o de la forma en que interactúas con tu audiencia pero sin una gestión correcta quizás estás perjudicándola inconscientemente.
  18. Una Marca Personal puede ser muy valiosa aunque sea poco conocida. Ha habido, hay y habrá muchas personas que han dejado una huella profunda e indeleble en un entorno reducido y que han pasado desapercibidas para el resto del mundo. Que alguien utilice eficazmente las herramientas de comunicación y de marketing personal o de Social Media no significa que su Marca Personal sea más valiosa que la de quienes no consiguen una gran notoriedad.
  19. Una Marca Personal existe siempre. Es imposible no dejar huella. Desde que empecé explicar a todo el que quisiera escucharme lo que he aprendido sobre Marca Personal siempre me he encontrado personas que me han dicho que ellos no quieren saber nada de esto porque no quieren tener una Marca Personal. Pero se olvidan que es imposible no generar un impacto en los demás, incluso aunque no lo pretendas. Así que, salvo que tengas previsto retirarte al desierto o perderte en una isla desierta como Robinson Crusoe, más vale que aceptes que no puedes pasar inadvertido.
  20. Una Marca Personal puede evolucionar pero debe ser coherente. Cuando digo que si queremos tener éxito posicionándonos debemos trazar un plan, una de las pegas que suelen ponerme es que eso nos quita flexibilidad, espontaneidad e incluso autenticidad. Pero se equivocan. Eso es como decir que por planificar una fiesta vas a ser menos divertida o que por hacer la lista de la compra no puedes darte un capricho.
  21. Una Marca Personal debes gestionarla tu, de lo contrario, otros lo harán. Te van a etiquetar, lo quieras o no, así que es mejor que seas tú quien tome el control.
  22. Una Marca Personal NO es autobombo. Quizás te preguntes como puedes dejar huella si no hablas de ti pero la respuesta es sencilla. Debes entender que lo importante es que te conozcan por tus hechos y tus acciones. Si en lugar de mostrar lo que haces y de aportar algo valioso te limitas a decir lo bueno que eres entonces estamos hablando de publicidad o autobombo.
  23. Una Marca Personal NO es ser popular o famoso. Si consigues hacer mucho ruido pero no eres capaz de generar algo de valor no sólo no aumentarás tus opciones sino que posiblemente pierdas oportunidades y deteriores tu reputación.
  24. Branding Personal es un proceso. Suele confundirse Marca Personal y Branding Personal cuando en realidad la marca es el resultado de un proceso que denominamos Branding. La marca es un sustantivo y el branding es un verbo en gerundio que implica acción. Marca Personal no es la traducción de Branding Personal (o Personal Branding), en todo caso sería Personal Brand (aviso a redactores y cortipegadores de la Wikipedia). El Branding Personal se basa en un plan estratégico y se gestiona como un proyecto.
  25. Branding Personal requiere disciplina. Branding Personal NO puede ayudarte a conseguir tus objetivos si no actuas, no es una receta milagrosa. No es magia, es ciencia. Construir una sólida presencia es un reto continuo que requiere tiempo, trabajo, esfuerzo, persistencia e ideas claras.
Extra. Estar en dospuntocerolandia no implica dejar una Marca Personal relevante y valiosa. Los Social Media son sólo eso un medio, un canal, pero no hacen que tu Marca Personal sea mejor o peor, sólo más visible. La Marca Personal va de dentro de ti (lo ceropuntocero) hacia el exterior y no al revés.

martes, 10 de diciembre de 2013

Del Sufrimiento al Poder

Por Juan Manuel Alvarez-Salamanca F.

El ser humano es una especie que se ha adaptado a las condiciones  de la naturaleza, nuestra corporalidad, nuestra mente y espíritu sufre modificaciones constantes con la finalidad de sobrevivir al medio que está siempre cambiando.

En Occidente nos hemos adaptado entorno al capitalismo, nos hacemos fuertes adquiriendo bienes y servicios, pero estamos muy expuestos espiritual y emocionalmente, nuestra adaptación no ha incluido un pensamiento reflexivo que nos permita ahondar en las causas de los factores que nos hacen sufrir, por el contrario, estamos tan sumergidos en la vorágine que sólo nos medicamos para atenuar las consecuencias tapando las causas pero no solucionarlas, es como sí barriéramos la suciedad de nuestra casa y la dejáramos bajo nuestra alfombra.

Nos aterra pensar ¿en qué pasaría si..........?, y por lo tanto, buscamos entre nuestros paradigmas pequeñas soluciones como queriendo tapara el sol con un dedo.

Desde el mundo oriental y desde inicios de nuestros tiempos nos encontramos frente al Budismo, filosofía antiquísima que nos muestra las 4 verdades nobles, las cuales se centran en el sufrimiento, ellas nos dicen que toda la existencia humana es sufrimiento y que, al no encontrar la causa de dicho sufrimiento será difícil o imposible superar el dolor.

¿Que nos sucede a nosotros con esto?, muchas veces decimos no puedo o simplemente no quiero adentrarme en esto pues será un camino tortuoso que me imposibilitara poder coordinarme internamente para buscar las soluciones, el no puedo, el no quiero, el no tengo tiempo, el yo no tengo esto o aquello es un diálogo interno que nos genera, nos constituye y nos auto convence de no tener la habilidad o capacidad de enfrentarse a mi mismo, la Ontología del lenguaje nos advierte, eres lo que dices ser, por lo tanto, al decirte no puedo, seguramente no podrás y no tendrás el poder para producir los cambios que necesitas.

Cada uno de nosotros nace provisto de todas y cada una de las cualidades que el ser humano requiere para evolucionar y despertar, dependiendo de la cultura y entorno donde vivimos y nos desarrollamos, adquiriremos ciertos paradigmas y estructurales mentales que nos potenciaran o nos debilitara nuestro poder de cambio y adaptación, está en ti buscar los diferentes caminos internos para remodelarte, tú puedes y tienes todo dentro de tí para hacerlo, sólo resta tu decisión para transmutar tu sufrimiento en poder.

Sólo hazlo, cambia tu diálogo interno y transfórmate en el cambio que quieres para el mundo, nadie lo hará por ti.

Por Juan Manuel Alvarez-Salamanca F., Coach Corporativo, Ejecutivo y Personal y Facilitador Internacional Acreditado por TISOC.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

La famosa crítica sin empatía.

“La empatía es la capacidad de pensar y sentir la vida interior de otra persona como si fuera la propia”.
Autor: Heinz Kohut.

 Cuantas ocasiones no hemos leído y oído lo que significa empatía, sin embargo ¿practicamos la empatía cuando externamos un comentario sobre una situación que vive(n) una persona o algunas personas en posición difícil o crítica?

 Y es que de verdad y a fuerza de ser sincero, lo primero que llegamos a hacer es criticar sin conocer y mucho menos comprender la decisión que llevo a una situación difícil o crítica a una persona o grupo. Y esa crítica en ocasiones llega a ser despiadada. Y todo lo anterior por una insensibilidad ante el dolor o desgracia de otros y en pocas palabras por falta de empatía. Y es que no somos capaces de investigar e informarnos lo suficiente para formarnos un criterio más amplio acerca de la situación en cuestión y hacer empatía con quien está involucrado y tampoco se trata de adivinar si tu harías lo mismo que esa (s) persona (s) sino de pensar y sentir por un momento la vida interior de dicha (s) persona (s) como si fuera la propia y a la vez no se trata de estar de acuerdo con lo hecho y avalarlo.

 Simplemente se trata de "ponerse en sus zapatos por unos instantes" ¿para qué? para no juzgar y te permita ayudar hasta donde te es posible si te nace hacerlo o si es tu función.

Por ejemplo, eres rescatista de la Cruz Roja y te toca atender una emergencia en un centro penitenciario para delincuentes de alta peligrosidad donde hubo un pleito muy fuerte entre internos y hay heridos graves y te toca entrar a rescatarlos para prestarles primeros auxilios y/o salvarles la vida a aquellos que sea posible hacerlo. Tu función es esa, salvar vidas y prestar apoyo médico primario y no te pones a criticar las acciones y menos juzgar a quienes vas a ayudar,simplemente ayudas tomando las precauciones pertinentes del caso para evitar que tu también salgas afectado. Entonces tu primer herramienta al atender a las personas es la empatía, esta te será útil temporalmente para brindar un mucho mejor servicio. Eso sí, practicas la empatía y no se trata de quedarte en ese estado, lo utilizas temporalmente y luego te enfocas en apoyar porque al quedarte en estado de empatía te va a "congelar" y en lugar de ayudar tu también necesitarás ayuda.

 Pues con este ejemplo quiero ilustrar que igual sucede con nosotros al estar con seres queridos o desconocidos y que oímos o leemos su historia, lo primero a evitar es no escuchar o no poner atención, en seguida evitar juzgar y en cambio sí hacer empatía o sea tener la capacidad de pensar y sentir la vida interior de otra persona como si fuera la propia y de modo temporal para en seguida poder actuar de manera lo más justa posible. Otro ingrediente importante en situaciones difíciles a la par de la empatía es el valor de la prudencia que permite al individuo no mezclar emociones ni sentimientos sino dar paso a la razón.

 Entonces, la próxima ocasión que seamos testigos de alguna situación propia o ajena a nuestro entorno convencional practiquemos la prudencia y la empatía y evitemos el "juicio fácil" y "la crítica pusilánime". La justicia vendrá después y si no es de nuestras responsabilidades directas dejemosla a quien le compete.
Recuerda que todo lo publicado es mi opinión subjetiva.

Por: Manuel G Berumen
Coach Ejecutivo.